sábado, 25 de octubre de 2008

Las Aventuras de Fígaro

Una tarde cuando Mari Carmen estaba ayudando a su abuela a limpiar el polvo, encontró un jarrón:
Ella pensó:
--¿Y… si meto aquí al gato le pasará algo?
Así fue metió el gato dentro del jarrón y el gato desapareció. Fígaro resulto en otro lugar, despertó en un maravilloso parque, allí era verano, paso allí el día, comió, bebió y paseó. Pero pasadas las horas se hacía de noche y Fígaro no sabía dónde ir.
Paso una muchacha por el parque y Fígaro le persiguió a su casa. Él se quedó en la puerta, decía que tenía que pasar a comer con la niña. Entonces el papá de la niña dijo que pasara. Y al contar el gato lo que había sucedido, le dijo su papá a la niña que lo que había ofrecido debía de cumplirlo, y le mandó que comiera con ella. Pero a ella le daba mucho asco, y apenas comió aquel día.
Luego después de comer, se fue a echar, y el gato dijo que el también tenía sueño. Entonces dijo su papá que se lo llevara con ella. Pero como ella no quería, lo dejó en la alfombra y ella se marchó corriendo a la cama. Y el gato no paraba de decirle:
--Tengo sueño; tengo sueño. Súbeme contigo.
Entonces ella ya harta de oírle, se bajó de la cama lo cogió y le dio contra una pared. En ese momento se convirtió en una luna hermosísima y muy esbelta, que le dijo:
--Yo soy la luna y siempre seremos amigas…

2 comentarios:

Eva dijo...

No me cuadra nada :S

francisco josé dijo...

ami tampoco me cuadra nada!